Aunque no me he casado (aún) pero he tenido la oportunidad de compartir con Matrimonios, en los cuales dentro de las Conferencias impartidas por el Equipo y por mi persona, hemos visto y tratado problemas serios en cuanto al tema, y uno de estos problemas que se guardan en silencio es en cuanto al Sexo y Sexualidad, puesto que por muchas eras fue visto como algo pecaminoso y hasta hablar de ello era sucio, bajo y de mala educación, sin percatarse que por el mismo hecho que a unos Dios los hizo sexo fémme y a otros sexo varonil, estaba dando el mensaje que el sexo es bueno (dentro del Matrimonio).
Pero hoy en día, que estamos viviendo la era de la Comunicación y la Información, este tema ha traído desvío a gran escala, y lo peor, es que la Iglesia calla, como si fuese un eterno letargo, cosas que se practican en lo oculto, es callado en la Iglesia, y el enemigo más atrapa a adeptos y todo por callar lo que Dios ha echo bueno.
La pregunta sería: ¿Es capaz de agradecer a Dios por el Sexo?
¿QUÉ ES EL SEXO?
Es cuerpo y espíritu, es pasión y ternura, es un fuerte abrazo y una mano cogida suavemente, es desnudez franca y escondido misterio. Son lágrimas felices en los rostros de los recién casados y lágrimas en los arrugados rostros en el aniversario de bodas de oro.
Sexo es una mirada tranquila a través de la habitación, una nota de amor en la almohada, una flor sobre el plato del desayuno y risas en la noche. Son susurros íntimos y risas en la noche.
Sexo es vida -
pero no todo en la vida - pero da el toque final al significado de la vida. Sexo es tu buen regalo, Oh Dios.
Enriquece la vida, continúa la carrera, comunica, me muestra quien soy, revela a mi Compañero/a, nos hace “una sola carne”.
Señor, algunas personas dicen que sexo y religión no se unen, pero tu palabra dice que el sexo es bueno. Ayúdame a mantener esta bendición en mi vida. Ayúdame a ser sincero en el sexo y todavía proteger su misterio. Ayúdame a ver que el sexo no es un demonio ni divinidad, ayúdame a no elevarme hacia un mundo de fantasía, a patrones sexuales imaginarios. Ayúdame a mantenerme en el mundo real para amar a las personas que tú has creado.
Enséñame que mi alma no tiene que desaprobar el sexo para que yo sea cristiano/a. Es difícil para muchas parejas decir: ¡GRACIAS DIOS POR EL SEXO! Porque para ellos el sexo es un problema que un regalo. Ellos necesitan saber que Sexo y Evangelio pueden estar conectado juntos. Ellos necesitan escuchar las buenas nuevas acerca del sexo.
Muéstrame como puedo ayudarles. Gracias Señor por hacerme una ser sexual, gracias por mostrarme como tratar a otros con verdad y amor. Gracias por permitirme hablar contigo sobre el sexo. Gracias porque me siento libre decir:
¡GRACIAS A DIOS POR EL SEXO!