
En un seminario donde se encontraba dando una conferencia un experto consultor de parejas, sobre el amor, un participante decía: "Es interesante lo que dice, pero toda situación es diferente: Mi esposa y yo no tenemos los mismos sentimientos que teníamos antes. Creo que ya no la amo y que ella tampoco me ama ¿Que puedo hacer?
-El sentimiento ya no está ahí?, preguntó.
-Exacto - reafirmó, y tenemos tres hijos que nos preocupan mucho. ¿Que nos sugieres?.
"Ámala" contestó.
- Le dije que el sentimiento ya no existe, replicó.
"Ámala".
No me entiende. El sentimiento de amor ya no existe".
"Entonces ámala: Si el sentimiento no está ahí, es una buena razón para amarla".
"Pero, ¿Cómo amas a alguien que ya no amas?.
"Amigo, amar es un verbo. Amor, el sentimiento es un fruto de amar, el verbo. Así que ámala. Sacrifícate. Escúchala.
Empatiza. Apréciala. Afírmala. ¿Estás dispuesto a hacerlo?.
El deseo de amar no es el amor mismo.... Amar es un acto de voluntad, una intención y una acción. La voluntad siempre implica elección. No tenemos que amar. Elegimos amar. No importa cuanto podamos pensar que estamos amando, si de hecho no estamos amando, es porque hemos elegido no amar y, por lo tanto, no amamos a pesar de nuestras buenas intenciones.
